jueves, octubre 29, 2020
Análisis de la VinotintoColumnasLa Vinotinto

El beneficio de la duda

José Peseiro, seleccionador vinotinto.
José Peseiro, seleccionador vinotinto.
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La Vinotinto perdió en sus dos primeras fechas a causa de la improvisación de un año muy raro como el 2020. La FVF con su típica desorganización y mala logística, la falta de actitud de algunos jugadores y hasta la herencia en el juego simplón del seleccionador anterior son ingredientes para añadir en esta mezcla nociva que terminó con dos derrotas, cuatro goles en contra, ninguno a favor y, sobre todo, un desempeño muy pobre (a excepción de pocos minutos ante Paraguay).

Sin eximirlo de responsabilidades, porque al final asumió como “capitán de este barco”, pretender que Jose Peseiro tenga que pagar las consecuencias del famélico inicio de Venezuela en las eliminatorias hacia Qatar 2022, es cuando menos absurdo.

Las historias maravillosas

El portugués carga con la cruz del desconocimiento, no solo del jugador venezolano sino del entorno general que implica el fútbol suramericano. Si a esto le sumamos la pandemia mundial, que evitó casi todo tipo de contacto con sus jugadores, los resultados no podían ser otros.

Le pedíamos a Peseiro que se atreviera, que cambiara y empezara a poner su firma en el equipo, pero solo se arriesgó cuando se vio con el agua al cuello. El mejor momento de Venezuela llegó con desventaja en el marcador y con pocos minutos para el final. Ingresó el ¿sancionado? Yeferson Soteldo y el ritmo cambió.

Ante llegaba un gol anulado de forma polémica por el VAR (gracias a un árbitro que se tomó demasiado tiempo para deliberar) y después un penalti fallado (que le puede pasar a cualquiera); lo que redujo las pocas opciones que tenía Venezuela para al menos rescatar un punto en casa.

 

Levantarse

El sabor es amargo. Hay quienes ya proponen cambiar a Peseiro o imponerle en su cuerpo técnico un miembro del patio, con conocimiento del fútbol criollo. Hay quienes exigen el cambio de sistema o poner a jugar a X y Z. Los entrenadores de tribuna y/o de Twitter ya condenan, deciden y otros hasta se resignan.

Pero quien se apresura en el inicio de estas eliminatorias evidentemente no sabe de qué van. Son una larga carrera de fondo. Cierto que un mal arranque no ayuda, pero las opciones aún son amplias.

A Peseiro, a quien insisto, hay que darle el beneficio de la duda, le toca indagar, escarbar a fondo en el FutVe y entender la realidad del país y de sus jugadores, que, aunque regados por el mundo, llegan a cada partido con lo bueno y lo malo que nuestro fútbol les dio. A partir de aquí, todo será responsabilidad del seleccionador.

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