sábado, octubre 23, 2021
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Kike no es un 8 a 0

Kike García renunció al Aragua FC tras la goleada de Gremio 8-0 en Copa Sudamericana
Kike García renunció al Aragua FC tras la goleada de Gremio 8-0 en Copa Sudamericana
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Admiré mucho la clasificación de Aragua a Copa Sudamericana. Un equipo tradicional de nuestro fútbol, media tabla, que suele no pasar apuros para descender pero que no solía competir por clasificar a torneos continentales, se metió por dos años consecutivos en el segundo torneo CONMEBOL de clubes. Un logro muy grande para una institución modesta.

¿Cuál fue la clave de tal éxito? En Aragua ha habido un interés gerencial de no derrochar para aspirar. Ya hubo un par de experiencias fallidas, por lo que la prudencia inversora ha sido la última estrategia. En esa razón, le dieron la oportunidad a Kike García, un hombre que representa en todo sentido los colores del club. Y la apuesta fue magnífica.

Kike es otro producto de la escuela agustiniana de José Hernández. Futbolísticamente hasta las propuestas son idénticas: equipos que parten su juego del equilibrio defensivo, muy, muy ordenados y que buscan aprovechar una ocasión para liquidar el partido y controlarlo. Así ha sido éste Aragua por dos años y con un modesto plantel, en el que primero era pura materia prima nacional y que fue hasta ahora que recibió refuerzos extranjeros.

Más allá de la escuela de juego de José Hernández, Kike no sólo heredó de él su estilo: también los códigos, los valores que se trasladan de la casa al campo de juego. “Los códigos del fútbol son los mismos de la vida”, simplificó con tanta razón alguna vez el hijo del gran Nerio Hernández. Y Kike García se contagió de eso, trabajando siempre con los Hernández.

Kike García
Kike García

Y aquí me quiero centrar, porque no me parece justo que la gran pasantía de la figura más representativa de Aragua en la historia se vaya por la puerta de atrás luego de un desconcertante 8-0 ante Gremio.

Kike es un técnico muy joven que aprovechó su primera oportunidad en Primera para marcar diferencias, luego de una pasantía por el fútbol del Líbano. Metió dos años consecutivos al Aragua en Sudamericana, con tantas limitantes presupuestarias y ante equipos reforzados en toda su expresión. Futbolistas que rindieron por encima del límite bajo su mando. Sin goleadores, ganaba. Sin ser una maquinaria, sin aplastar a nadie, competía y sacaba resultados.

Fuera del campo, Kike es amigo de sus dirigidos. Un tipo que comparte tanto con su grupo que se siente parte de la plantilla. No sé si eso será tan positivo, pero le sirvió en Aragua para consolidar un grupo en el que todos se sentían importantes, relevantes, parte de un mismo proyecto u objetivo.

Ni Aragua ni Kike son 12 goles en contra en dos partidos.

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