jueves, noviembre 26, 2020
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Machís, el niño veloz que tuvo que aprender a caminar

Darwin Machís
Darwin Machís
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La irrupción de Darwin Machís en el panorama del fútbol venezolano fue tan fulminante como cualquiera de sus diagonales. De sobresalir en el fútbol sala de un estado pequeño como Delta Amacuro, aceleró hasta firmar con Mineros: Debutó, levantó su primer título y firmó su primer contrato en Europa en menos de 12 meses. Lo que a muchos les toma años, o nunca llegan a conquistarlo, él lo logró en una solo unos pocos meses.

En un año, su vida había cambiado radicalmente y cualquiera hubiera podido pensar que su progresión meteórica le llevaría a conquistar un puesto en la elite en poco tiempo.

Las primeras cesiones al filial del Granada y al Vitoria Guimarães portugués parecían ser parte del proceso de adaptación. Sin embargo, le costó tres años salir de los campos de tierra de las categorías semiprofesionales del fútbol español y portugués, para asentarse en la Segunda División española con el Huesca. Su buen año en la ciudad del pirineo español le abrió una oportunidad en la élite, con el Leganés, con el que solo pudo hacer un gol en LaLiga. La línea ascendente volvía a tener un pico bajo.

Yangel Herrera Valencia
Yangel forma un dúo dinámico con Machís vistiendo la rojiblanca.

Volvió a Segunda y en Granada disfrutaron con sus 14 goles y seis asistencias. Al punto que el hermano mayor, el Udinese, se lo llevó al norte de Italia donde volvió a frenar su progresión. ¿El resultado? Regreso a la Segunda española, con el Cádiz. Con 25 años, Machís se enfrentó por cuarta vez a tener que replegar filas y jugar en una categoría menor que el año anterior.

Aquel niño veloz que atravesó el torneo venezolano como un rayo, tuvo que aprender también a caminar. Desconozco si en algún punto sintió frustración, pero nunca se rindió. Siguió intentándolo hasta que el cuadro gaditano le dio otra oportunidad de despegar y él lo aprovechó anotando un gol casi en la mitad de sus partidos. Su enésimo intento convenció al Granada, que volvió a confiar en él y así Darwin por fin pudo volver a correr. Siete goles y seis asistencias empujaron al club nazarí a clasificar a Europa el año pasado, un sprint que ha alargado hasta esta temporada, con otro gran inicio de temporada coronado con cinco goles.

Con 27 años, Machís está hoy en el lugar que apuntaba cuando aterrizó en España cuando tenía 19. Le ha costado más de lo que parecía. Hoy su calidad y sus condiciones físicas se han multiplicado por su madurez para dar como resultado a un fantástico jugador. El Granada lo disfruta, ojalá la Vinotinto pueda sacarle provecho también.

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