jueves, noviembre 26, 2020
Análisis de la VinotintoColumnasLa Vinotinto

Recambio

Luis Mago y Cristian Cásseres Jr.
Luis Mago y Cristian Cásseres Jr.
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Cuando la generación de relevo empuja, es tiempo para algunos de dejar pasar. El triunfo de Venezuela ante Chile como local, ese tan esquivo al fin llegó. De la mano de una nueva camada, formada con la base del subcampeonato mundial Sub20 y la firma del entrenador Jose Peseiro, la Vinotinto se quitó el yugo que tenían los australes en suelo criollo.

El portugués, obligado por las lesiones, las sanciones, el virus y otras historias, cambió sus laterales (correctos y hasta anotadores en el caso de Mago); su mediocampo (condicionado ante la ausencia de Tomás Rincón) y se decantó en ataque por Machís y Savarino, acompañando a un cuestionado, pero a la postre héroe, Salomón Rondón.

Todos estos cambios solo demostraron que, en condiciones de apremio, el recambio existe y que se ajusta a lo que quiere y da el entrenador. Porque luego de cuatro partidos finalmente vimos al equipo de Peseiro. Ya se lo avizoraba en su derrota ante Paraguay y lo advertía con orden defensivo frente a Brasil.

Chile fue la primera víctima del seleccionador, a quien le salió todo, hasta esperar en sustituir un delantero sin ritmo que al final hizo el gol del triunfo. Pero también le resultó el esquema, a priori conservador, pero maleable contra un rival que insistió pero que se atragantó en su propia hambre de gol.

Yangel Herrera.
Yangel Herrera.

El tridente Herrera (inconmensurable en su puesto), Cásseres y Moreno representó la necesaria transición entre defensa y ataque que tanto se buscaba. Tanto que hicieron olvidar al capitán, sancionado por acumulación de tarjetas. Este mediocampo joven dio el equilibrio necesario para no sufrir más de la cuenta (al menos hasta el 85).

En otros sectores nos encontramos a un Machís impecable, a un Savarino luchador, a un Wuilker solvente y a un Osorio brillante, al punto de casi pasar desapercibido ante su corrección.

Son estos los nombres (y los hombres) que nos hacen pensar que el futuro es mejor que esas tres derrotas iniciales de la eliminatoria. Hoy no extrañamos a Rincón y nos enfadamos con Rondón a pesar de su gol, porque una cosa no anula la otra y aún hay necesidad de goleadores.

La victoria frente a Chile es un respiro, un soplo de aliento en el largo maratón hacia Qatar 2022, a donde quizás no se llegue, pero ello no nos impedirá que mientras tanto disfrutemos del paisaje.

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