martes, noviembre 29, 2022
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Un voto de confianza a Pékerman

Sub 20 del Caracas FC
Sub 20 del Caracas FC
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Una de las noticias más debatidas a finales del año pasado y que sigue estando en el tapete, es la posibilidad de que en el torneo nacional se elimine la norma que obliga a la utilización de un futbolista de una edad juvenil en los equipos titulares de la Primera División.

Como sugerencia del cuerpo técnico que dirige el nuevo seleccionador José Pékerman, la idea ha surgido con la finalidad de fomentar la creación de un campeonato de reservas, al estilo argentino, donde se enfrenten equipos B de cada club de la Primera División, en el que predomine la presencia de futbolistas formados en la institución.

Lo que más me llama la atención de momento acerca de este tema, es que dicha propuesta no ha sido ni oficializada ni desmentida por los voceros de la Federación Venezolana de Fútbol, por lo que sigue siendo una noticia que se cuela por todos los mentideros futboleros del país. Sin embargo, la periodista Marie Ferro, que certeramente ha proporcionado noticias relacionadas con la FVF, asegura que la supresión de la conocida “norma del juvenil” será un hecho para la temporada 2022.

El debate ha sido nutritivo porque, a mi modo de ver, todas las posiciones son defendibles y sustentables. No hay nadie que discuta que la aplicación de la norma ha sido lo mejor que ha pasado en la organización de nuestro fútbol desde 2007 hasta hoy. Al amparo de ésta, Venezuela ha podido acudir a tres mundiales de fútbol de categorías formativas, evidentemente, como consecuencia (directa de algún modo) de la aplicación de la norma.

Jugadores de la selección sub 20 de 2017
La sub 20 de Venezuela, subcampeona del mundo en 2017

Los clubes se vieron obligados a mirar hacia sus bases. Lo que comenzó siendo como una norma que fastidiaba a los técnicos, en los últimos años casi ni era tomada en cuenta porque, venida la crisis financiera, los ajustes implicaron darle mayor protagonismo a los muchachos y la utilización de uno, dos, tres y hasta cuatro futbolistas juveniles en edad de regla, era habitual. Para muestra: Táchira, el campeón, utilizó dos futbolistas en edad de norma en su once titular.

Visto de este modo, la regla cumplió su función. El fútbol venezolano le dio cabida (por obligación primero y necesidad luego) a los muchachos y los frutos han sido recogidos. Por este motivo, no es un atentado a la razón revisar el sentido de dicha regla y evaluar cuánto ha servido y si su propósito inicial ya fue alcanzado. No debe generar un cisma que los directivos, los que toman decisiones, escudriñen con estadísticas y otros elementos no cuantificables, si esa norma sigue teniendo sentido.

Ahora bien, tiene razón el que alegue que una cosa (campeonato de reservas) es compatible con la subsistencia de la regla del juvenil, en el sentido que ninguna es complemento de la otra, en principio. Sin embargo, a mi modo de ver, si bien son dos objetivos completamente distintos, los que quiere alcanzar, una tiene más sentido que la otra: la norma del juvenil quiere darles minutos a los jóvenes, en tanto que la propuesta del campeonato de reserva quiere darle más competencia a un grupo de jóvenes y no a uno (al menos) por equipo.

José Néstor Pékerman
José Néstor Pékerman

La realidad, siendo objetivos, es que la implementación de un campeonato de reservas sería un peso enorme a las arcas de los equipos, porque si bien el tema salarial difiere una enormidad con los equipos profesionales, la logística es bastante costosa, lo que exigiría más a los clubes que financieramente no están para tirar cohetes.

Analizado todo esto, creo que es momento de ceder la confianza a quien ha sido contratado no solo para dirigir a la selección absoluta, sino a quien trae ideas que van más allá de sentarse en el banquillo de los partidos de la Vinotinto. Desde el momento de su anuncio como seleccionador, Pékerman y el presidente de la FVF, Jorge Giménez, han dejado claro que la presencia del argentino y su grueso cuerpo técnico no implica una contratación de entrenadores sino en ellos se ha depositado la confianza para planificar, para construir un proceso por medio del cual se impulse el crecimiento sostenido de nuestro fútbol.

Sin quitar mérito a todos quienes incansablemente han trabajado por nuestro fútbol, los resultados generales revelan que seguimos, estructuralmente hablando, relegados en Suramérica. Un extranjero con sobrada experiencia (comprobada además) en visión de crecimiento y puesta en práctica era lo que buena parte del mundo futbolístico nacional ha reclamado por años y eso es lo que trae Pékerman. ¿Por qué entonces no darle un voto de confianza?

No es “ceder soberanía” y creer que todo los que diga Pékerman es palabra sagrada, pero si no tenemos mucho que derrochar ni presumir en cuanto a desarrollo en lo concerniente al fútbol, ¿por qué no ofrecerle la derecha a alguien que sabe cómo lograrlo?

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Carlos Domingues
Narrador de fútbol de la Liga Futve, voz de Bswingoficial, columnista de El Estímulo e Idioma Futve, animador de Gatorade Vzla e Hipereventos, podcaster de Crónicas de Ares.
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