sábado, enero 29, 2022
La Vinotinto

Pékerman y la refundación vinotinto

Jorge Giménez y José Néstor Pékerman
Jorge Giménez y José Néstor Pékerman
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En varias escuelas de gerencia se utiliza el ejemplo del “gordito” en un grupo de niños excursionistas.  Suponga usted, que lleva un grupo de niños de excursión a una montaña. Usted es el profesor guía y no se debe perder ningún niño. En el grupo, hay un niño que es muy gordito y muy lento. El reto es preguntar a los alumnos: ¿Dónde colocar al gordito?

La mayoría dice que al final. Pero de último, lo más probable es que se separe del grupo y se pierda, por no seguir la marcha del resto. En el centro, picaría en dos el grupo. Y de primero, retrasaría a todo el grupo, generando fastidio en la tropa.

La conclusión clara es: los grupos marchan al ritmo del más lento. Es un mantra en gerencia, que aparte, motiva a todo el staff a dar lo mejor de sí y no ser el “gordito lento”.

Ayer, en Caracas, bajo una majestuosa puesta en escena, fue presentado José Pékerman, el sueño de la directiva anterior de la FVF y que materializó, tras muchas semanas de negociación Jorge Giménez, el jovencito que comanda la federación actual.

El solo nombre de Pékerman ilusiona: Mundialista con Argentina, dos veces llevó a la máxima cita a Colombia y un exitoso trabajo con las juveniles que llevó a coronar a la Albiceleste en mundiales juveniles.

Además, presentando su círculo de entrenadores cercanos ya hay lujos: Fernando Camps, Leandro Cufré y el caso más llamativo de todos, el de Fernando Batista, quien dejó un fructífero trabajo con la sub-23 y sub-20 de Argentina para enrolarse en la ilusionante empresa del hombre al que de niño apodaban “polvorita”.

Pékerman
Foto: Prensa FVF.

Giménez logró un golpe mediático tremendísimo: Aparte, que a horas del anuncio de Pékerman el mismo José Peseiro anunció que le pagaron la deuda que mantenían con él (una de las máculas de esta naciente gestión), la resonancia de la contratación le hizo tener miles de centímetros en la prensa sudamericana y global. Fue un puñetazo de autoridad sobre la mesa y por ratos, hace olvidar las maromas que se hicieron para tener un técnico en el banquillo criollo.

 

Todo parece alegría

A Pékerman le entrega la misión de refundar a la Vinotinto desde sus cimientos. Su hombre de confianza, Pascual Lezcano (quien no dejó buenas migas en Colombia) será el manager de selecciones. Por el staff argentino pasarán entonces la comandancia de la sub-20 hasta la sub-15, en todas sus facetas. Algo que de verdad, genera ilusión si se cuenta con alguien como Batista para comandar un proceso que requiere trabajo.

Período para laborar tiene. Los próximos sudamericanos son en 2023, pero, desgraciadamente, en 2021 una generación sub-20 con piezas para explotar (Telasco Segovia, Yerson Ronaldo Chacón, Jeriel de Santis, Jon Aramburu, entre otros) se trabajó poco o nada, con una inestabilidad increíble en el banquillo, con la salida intempestiva de José Hernández y luego, ante diversas circunstancias, tampoco pudo hacer mayor cosa Martín Carillo.

Esa generación, que seguramente tendrá éxito individual, no se le trabajó para el éxito grupal con la excusa o el tedio de no tener competición oficial en el camino. Y son estos jóvenes quienes se deberán integrar a la base de la sub campeona mundial de 2017, que ya estará en una edad madura y posiblemente, aún más consolidados en sus clubes del  exterior. Este es el camino que se recorrerá en los próximos cinco años.

Una frase de Pékerman queda grabada: “Para lograr los objetivos, necesitamos todos los recursos”. Y volvemos ahora con el niño gordito.

Tirar de este carro, que requiere una refundación profunda, toca que todas las patas de la mesa caminen en la misma dirección. Y va más allá del pago a tiempo de los honorarios: Canchas de entrenamiento en buen estado, dotación de herramientas de trabajo, logística de viajes, amistosos (el mismo Pékerman pidió incluso presencia fuera de fecha FIFA), scouteo… una serie de pilares para sostener el ambicioso proyecto que faraónicamente se anunció el martes.

El grupo avanzará al ritmo del más lento. Tocará a la dirigencia ser un niño sano y ágil que facilite la marcha. Para 2026 se amplían los cupos, las posibilidades están. Hay que luchar por ese sueño que ahora parece muy posible y no perder ni un minuto de tiempo. La FVF puede celebrar con mérito este golazo, la contratación de Pékerman. Pero no debe quedarse mucho tiempo abrazada cerca del banderín de córner.

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