sábado, octubre 23, 2021
ColumnasPrimera División

El halcón paraguayo que revive viejas glorias en el Portuguesa

Adrián Fernández, atacante paraguayo del Portuguesa
160views

Hay quien critica a quien vive de las glorias del pasado. Para muchos, no está bien que el recuerdo permanezca siempre dentro de un catálogo de logros. Para mí, en el fútbol nacional, el pasado es un patrimonio excelso que debe ser siempre cuidado, mimado y tomado en cuenta. Tenemos tan pocos recuerdos alegres, que menospreciar los más hermosos sería el mayor de los despropósitos.

Cuando se habla del Portuguesa de los setentas, viene el vivo recuerdo en blanco y negro de lo que fue una potencia en el país. Un equipo que pisaba fuerte en Suramérica y que era orgullo del fútbol venezolano. El mote de “Penta” aún retumba, más allá que equipos como Caracas y Táchira hallan pulverizado el registro de esos cinco títulos campeoniles que hicieron del cuadro rojinegro la potencia del balompié nacional en tiempos en los que estaba en boga los Rolling Stones y Los Beatles.

De aquel Portuguesa echaron raíces en Venezuela sus más notables extranjeros. Carlos Núñez, Walter Luna y muchos más. No obstante, hay uno de ellos que puede ser considerado el máximo ídolo del Penta: el paraguayo Pedro Pascual Peralta. Un pequeño delantero que, curiosamente, era implacable de cabeza. Puede que sea uno de los mejores delanteros extranjeros que haya pasado por el fútbol de Venezuela en toda su historia. Quienes de él hablan (lógicamente no le vi jugar y el registro visual es casi nulo), dicen que no había ni ha habido nadie tan habilidoso, veloz e implacable frente al arco que el famoso “Diablo” Peralta. Un tipo bonachón, muy humilde, que hizo de Acarigua su nueva Paraguay. Aquí hizo su familia y nunca ha dejado de estar muy cerca de su adorado Portuguesa.

Desde entonces, han pasado más de cuarenta años. Muchísimo tiempo, un período de ostracismo en el rojinegro, que se convirtió en un equipo modesto, que ha purgado muchas campañas en segunda división y que ha rozado con la desaparición. Sin embargo, el arraigo que su gente tiene con la institución, ha hecho que año tras año, Portuguesa sobreviva y el mítico José Antonio Páez siga recibiendo partidos de fútbol profesional.

Éste año, todo parece haber dado un vuelco para bien en el viejo Penta. Una nueva administración ha saneado la economía del club y ha conformado un equipo muy competitivo bajo el mando de uno de los mejores estrategas que pueda tener el fútbol nacional, como lo es Alí Cañas. Aunque pongo el ojo en su importación: han llegado dos paraguayos que rápidamente se adaptaron al club y ya hoy comienzan a ganarse el corazón de la afición rojinegra.

Uno de ellos es Adrián Fernández. El 9 de Portuguesa es un atacante de los que poco se han visto en el país. Típico atacante paraguayo: alto, fornido, rápido, talentoso y con un poder aéreo inigualable. Tiene un currículo muy respetable a sus 28 años y se ha convertido en goleador del campeonato, elevando después de muchísimos años a Portuguesa al segundo lugar de la tabla de su grupo, peleando la clasificación al hexagonal. Su presencia, junto a la de Samuel Catalino Cáceres, retumba en el país y le devuelve al equipo su esencia, el peso de ser un pentacampeón, bajo el amparo de un pasado glorioso que recuerda que con un paraguayo se alcanzó la gloria. Hoy tiene dos y son muy buenos.

Hay un ambiente tan optimista en las ciudades gemelas que sería ingrato limitarlo. Portuguesa quiere un cupo internacional luego de 34 años y competitivamente está a la altura de los más grandes del país. Todo esto bajo la mira de un halcón que vino de Paraguay a cazar todo lo que quede frente al área rival.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: