miércoles, octubre 5, 2022
ColumnasPrimera División

Salió Pallarés: ¿ahora quién?

Álex Pallarés
Álex Pallarés
172views

El peor momento de Táchira en el año se lleva a su técnico. La directiva intentó siempre confiar en Álex Pallarés hasta que no solo los resultados, sino el juego, hizo insostenible la relación. La derrota contra Lara, donde el 2-0 no es el reflejo de lo poco que mostró el aurinegro, con Maurice Cova desde el vamos en el banquillo, fue el acabose. Siete partidos sin ganar, incluido ahí un clásico y una eliminatoria de Cuartos de Final de Sudamericana. Cinco derrotas en los últimos seis partidos. Demasiado lastre.

Daniel Farías fue el último en levantarse de una crisis en el aurinegro. En San Cristóbal históricamente no se ha tenido paciencia con quien no saca resultados positivos de inmediato. No hay proceso, no hay paciencia: solo vale ganar, como si el atigrado fuera un equipo de los más grandes del mundo. No se le puede criticar porque siempre ha sido así, es su gen.

“¿Si salgo de Pallarés, a quién contrato?”, había dicho un directivo en los días cuando las cosas comenzaron a ponerse color de hormiga en Táchira. Pues ahora solo quedan cinco partidos para cerrar el calendario de 30 juegos. Con la clasificación a Libertadores seriamente comprometida, ¿Quién se hará cargo de tan difícil reto? ¿Quién está en capacidad de obrar el milagro a estas alturas? ¿Qué técnico está en el mercado que asuma el reto de ganar lo que venga?

Obvio alguien tiene que hacerse cargo, pero el que llegue no puede prometer nada, solo trabajo buscando una reacción inmediata de los suyos. Difícil que hoy se encuentre un técnico de jerarquía para cinco partidos: seguro pensará a futuro, en 2023. Lamentable que con una nómina como la que hoy tiene el aurinegro, la planificación de ahora sea para obrar un milagro, mientras las matemáticas así lo permitan.

Álex Pallarés
Álex Pallarés

Yo no juzgo a la directiva. Había fe en la reacción, mientras los números lo permitían y el equipo trascendía en Sudamericana. El problema ha sido que el equipo fue cayendo en una densidad de juego alarmante que se fue agravando sin una acción inmediata de nadie. Pallarés seguía apostando a lo mismo y la reacción esperada nunca se daba. La falta de gol en los momentos claves, terminó dilapidando todo porque el equipo generaba sin marcar: que un equipo como Táchira tenga como goleador a un futbolista que no es habitual titular con apenas cinco goles y en una nómina con figuras ofensivas contrastadas, demostraba hace rato que las cosas no funcionaban. Las ideas, desaparecieron.

Imposible obviar en el análisis los temas extradeportivos que aparecieron en el momento más trascendental. La cabeza estaba en otro lado cuando se jugaban todo. “Aquí lo que menos se habla es de fútbol”, decía alguien desde dentro en la víspera del clásico. Eso no puede pasar. Luego la situación de Marlon Fernández, sus disculpas. Responsabilidad de la directiva.

Los números aún permiten tener esperanzas, cosa que pasa también por la reacción que pueda asumir un grupo que es lo suficientemente maduro y experimentado como para saber el peso de la camiseta que portan, con Guardiola, Klopp o Carlos Domingues en el banquillo. Es difícil tratar de enderezar un rumbo comenzando desde cero cuando quedan solo cinco partidos pero depende en muy buena medida de lo que el plantel pueda lograr.

Deja un comentario

Carlos Domingues
Narrador de fútbol de la Liga Futve, voz de Bswingoficial, columnista de El Estímulo e Idioma Futve, animador de Gatorade Vzla e Hipereventos, podcaster de Crónicas de Ares.
A %d blogueros les gusta esto: