lunes, octubre 25, 2021
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¡A correr, que llega el “FutVe”!

FutVe
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¡Sí señor! ¡A correr, que llega el “FutVe”! Parece un slogan de cuña, invitacional para sobre excitar al aficionado que está próximo a arrancar el torneo nacional de primera división o “FutVe”, acrónimo de Fútbol Venezolano y que le ha dado punch a la liga rentada criolla.

Pero no, no es parte de una campaña de “calentamiento” previo a un torneo que está por arrancar y que de nuevo, debe ver cara a cara a la pandemia, quizás en el punto más álgido en año y algo de encierro. No. Es una expresión muy literal.

Porque hay que correr. Se anunció que el próximo fin de semana, el del 11 de abril, debe arrancar la temporada 2021, planteada por grupos, siete equipos en tres sectores regionales, para reducir costos en la dura era pandémica.

El anuncio se hizo el 30 de marzo, y la información la dio el Ministro del Deporte, Mervin Maldonado, es decir, tiene la tan deseada bendición estatal. Ahí mucho dirigentes exclamaron ¡A correr, que llega el “FutVe”!. Doce días para organizarse para la fecha uno.

Pero, hasta ayer en la noche del domingo cuatro de abril, a una semana de la fecha esperada, existían muchas dudas sobre el inicio del torneo.

Algunos directivos le confiaron a Idioma Futve, que consideran que el torneo se correría una semana más, para el 18 abril, dando un margen de maniobra un tanto más amplio para preparar la logística de la fecha 1.

No hay comunicado oficial de una posible postergación, pero todo apunta allá. Aún no se ha ajustado el tema definitivo de cómo se va a jugar. Es cierto, son tres grupos regionales con siete equipos cada uno. Pero, el estado insiste en jugar en burbujas.

Las burbujas son una palabra traumática para dirigentes y dueños de clubes. El mismo Akram Almatni, presidente de la Liga FutVe, explicó por qué esta palabra da susto en los equipos: el aproximado de gastos el año pasado en la burbuja de dos meses y algo de la liga exprés 2020 rondó los 400.000 dólares por escuadra. Una burbuja más larga sería un tiro en la cabeza a la mayoría de los presupuestos del “FutVe”.

Hay que hacer malabares. Los clubes no quieren saber nada de burbujas, pero tampoco pueden ser frontales y rebeldes con el estado. Por eso, las negociaciones, la mano izquierda, la exposición de argumentos. Primero, se soltó que serían tres sedes, una por grupo, para unas burbujas flexibles, en las que entran y salen los equipos para jugar.

La segunda, expuesta por Almatni, de dos sedes por equipos en cada región. Barinas y Acarigua para el occidente, Caracas y Maturín para el oriental, por ejemplo. Parece ser la decisión salomónica, pero aún no es definitiva.

La tercera, la que desean todos: jugar en sus canchas y sedes naturales.

Mientras se logra la aprobación y avance al respecto (hay dirigentes que aseguran que se harían etapas, es decir, un primer tramo del torneo en burbuja “flexible”, otro más amplio y de acuerdo como vaya el virus, el cierre en el retorno a sedes naturales), hay que correr, porque empieza el FutVe.

La logística que deben trazar los hoy atareados dirigentes de equipos atraviesa una etapa realmente crítica de la pandemia. Aparte, al no haber vuelos internos, los autobuses de los equipos pasarán a ser protagonistas importantes de nuestro fútbol y no es secreto para nadie la crisis de gasoil que padece el país.

“Yo, que tengo contactos fuertes, me ha costado trazar un “plan de vuelo” para surtir combustible en el itinerario que tengo para las primeras fechas”, nos contaba un directivo. Y no es el único con esa preocupación, aunque por otro lado, cuando ha existido crisis de combustible, los clubes se las han ingeniado como surtirse del material inflamable.

Por lo pronto, hay que correr. Vienen horas de definición, de acuerdos rápidos. De aprovechar que hay una ventana del gobierno para jugar, el permiso anhelado. El tiempo, es un indeseado enemigo en este caso.

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