
No tenemos una esfera de cristal para saber si se quedara en fase de grupos o llegará a una final. Lo que sí es seguro es que esta Vinotinto sub 17 de Oswaldo Vizcarrondo va a competir. Lo hará desde unas formas muy claras y acordes a las características de nuestros jugadores.
Con orden, pero con atrevimiento. Con capacidad de construir desde el fondo, pero también de ser vertical. Sin que la pelota queme, pero sin caer en posesiones inocuas. El proceso de la Federación con Corazón Vinotinto, Liga FUTVE Junior, Scouting y módulos de trabajo (con muchos amistosos) es el adecuado. La preparación desde los despachos y desde el verde es la que se esperaría. Tocará ver los resultados, en un país que viene de su mayor frustración futbolista y eso llenará la mochila de estos chamos de expectativas que no le corresponden. Son 2008, no los nuevos mesías.

Por eso me gustaría rescatar un escrito de Pier Paolo Pasolini, uno de esos grandes pensadores y futboleros del siglo XX. “Pienso que es necesario educar a las nuevas generaciones en el valor de la derrota. En manejarse en ella. En la humanidad que de ella emerge. En construir una identidad capaz de advertir una comunidad de destino, en la que se pueda fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean afectados. En no ser un trepador social, en no pasar sobre el cuerpo de los otros para llegar el primero.
Ante este mundo de ganadores vulgares y deshonestos, de prevaricadores falsos y oportunistas, de gente importante, que ocupa el poder, que escamotea el presente, ni qué decir el futuro, de todos los neuróticos del éxito, del figurar, del llegar a ser. Ante esta antropología del ganador de lejos prefiero al que pierde. Es un ejercicio que me parece bueno y que me reconcilia conmigo mismo. Soy un hombre que prefiere perder más que ganar con maneras injustas y crueles”.
Palabras que siguen vigentes en 2025. Solo espero que este proceso siga y no se nuble por los resultados, positivos o negativos. Que todos sean parte de ese engranaje que es el fútbol venezolano.




