Iván Fernández: “Queremos jugar combinativo, pero siempre que nos acerque a ganar”

Nueve años después, la Academia Puerto Cabello vuelve a apostar por un estratega español. De apellido Fernández, pero esta vez no Javier sino Iván (Vigo, 1978). El entrenador llega con un CV de una buena campaña con el Vizela sub-23, que el curso anterior quedó quinto. Aparte de un recorrido en categorías menores del Celta de Vigo. Tras el ciclo de Noel Sanvicente, un timonel caracterizado por las transiciones, presión alta y juego directo, los porteños transitan una metamorfosis estilística. De la mano de Iván Fernández buscarán mayor sostenimiento de balón y un mejor trato al esférico. Sin embargo, el vigués dejó claro que su idea es flexible y no será una camisa de fuerza. Si toca matizar, lo hará para conseguir resultados.
Los carabobeños suman un punto de nueve posibles en el Torneo Clausura, donde antes del inicio de la fecha 4 ocupan la casilla 12 de 14 elencos. Mientras que en la Tabla Acumulada es décimo con 21 unidades. Aparte tiene una racha negativa de que en los últimos 15 partidos suma: una victoria, siete empates y siete derrotas. El estreno de Fernández fue contra Estudiantes de Mérida en suelo andino y cayó 2-1; sin embargo, su equipo mostró pinceladas de un cambio. En especial en los primeros 45 minutos. Este cambio de filosofía de juego se da en un contexto de necesidad. Por eso el técnico español aclaró que la “idea se sostiene con resultados”. Sobre su llegada y sus planes, Fernández habló para este blog.
—¿Qué lo motivo a asumir el reto de Puerto Cabello?
—Todo suma cuando ves el club y la ambición que tienen. Es fácil subirte a un proyecto así, aunque sea lejos de mi casa y venga de un entorno completamente diferente. Al final la idea es que nos han dejado trabajar en lo que nosotros queremos, vamos en una misma línea de lo que quiere el club, por eso no lo pensé mucho. Aparte es una opción de estar en primera división y trasladar lo que llevamos trabajado hasta ahora al fútbol venezolano.
—Estuvo en España y Portugal, pero ¿qué caracteriza al jugador venezolano con respecto al europeo?

—Sí, al final son características diferentes. Aquí hay jugadores técnicamente buenos, que buscan duelos, que encaran. Mientras que el fútbol en Europa cada vez es más ordenado y más táctico. Ves que hay cosas aquí que puedes mejorar, pero sacando lo bueno que tiene el fútbol venezolano. Hay una esencia que tienes que tratar de mantener y a eso darle un orden tácticamente. Darles herramientas para ser capaces de lo que buscamos, que es ser un poco diferentes. Tener la capacidad de tener el partido controlado.
Aquí ves que los partidos se rompen y hay muchas transiciones. No eres capaz nunca de tener el partido controlado. De estar tranquilo en el partido con la posesión del balón y al final atacar ordenado. La idea es que si tienes una pérdida estar ordenado al momento de intentar recuperarla. Tenemos tiempo trabajando ese aspecto.
—¿Cuánto lo han ayudado las instalaciones de Ciudad Academia para maximizar el tiempo, al llegar con la competencia arrancada?
—Al final llegar aquí y ver todas las instalaciones que tienes a tu disposición ayuda. En lo que te podías tardar un mes arrancarlo lo puedas hacer en menos tiempo. Tienes todo lo que necesitas, después es que tú te nutras de información, de saber, de conocimiento. Llevamos 15 días consumiendo muchísima información sobre los equipos, sobre nosotros mismos y mucho trabajo de cambiar la idea de lo que se estaba haciendo hasta ahora hacia la que nosotros queremos trasladar acá.
—Se viene de un proceso de juego más vertical, directo y de transiciones. Ahora es más de sostenimiento. ¿Cómo es ese proceso de cambio de chip?
—Aquí lo que manda es la predisposición que tienen los jugadores. Ahora entrenan todo el día con balón. Tenemos un respeto al 200 por ciento a lo que hacía el anterior entrenador, hablamos de una persona que es de las más laureadas del fútbol venezolano. Pero cada uno tiene su forma de trabajar.
Nos apoyamos en los vídeos, en hacer muchas charlas, conversaciones personalizadas con los jugadores. Tienes que ganar tiempo y a todo eso nos ayuda que el jugador quiere. Ve que la metodología es completamente diferente, que las intensidades de los entrenamientos son mayores, pero más cortos. Que los esfuerzos que se hacen son con balón. Al futbolista le gusta la idea. Luego hay que ver si somos capaces de desarrollarla o no. En el primer partido vimos algo de lo que estamos buscando. Al final hace falta tiempo en ese proceso.
—¿Cómo define su idea de juego y cómo adaptarla a las características de los jugadores con los que cuenta?
—Lo primero es analizar los jugadores que tenemos para ver a qué podemos jugar y a qué no. Creo que el perfil de jugadores que tenemos encaja en un porcentaje muy grande a lo que queremos pedirles. Lo dije en la rueda de prensa la semana pasada, si no va de una forma irá de otra. Tenemos que buscar darle vuelta a la estructura que queremos jugar. Queremos jugar combinativo, pero siempre que eso nos acerque a ganar. Siento que vamos por buen camino.
—El fútbol venezolano es de muchas transiciones y de encuentros que se rompen. Diferente a la experiencia que trae. ¿Cuánto lo puede ayudar a enriquecerse como entrenador esa tensión de un contexto de poco control?
—Como entrenador es algo que te va a enriquecer mucho, porque es algo completamente desconocido. Es fútbol de todas maneras, pero es completamente desconocido este tipo de partidos que vivimos acá. Al final tienes que ver que si tu eres capaz de llevar acabo lo que tienes en mente, que es que tu equipo sea capaz de marcar diferencias con respecto al resto al momento de las posesiones de balón. Pero no es tener el balón por tenerlo, sino para avanzar y buscar portería. Queremos progresar mediante el balón y estar ordenados. Es otra idea de fútbol con respecto a los partidos que vemos, pero que al final si los jugadores nos la compran, vamos a avanzar.
—La salida del balón tiene una predominancia a la hora de romper líneas, en la era de las presiones en el fútbol. Se vieron matices al momento de reponer el juego de Puerto Cabello en Mérida. ¿Cuánta importancia le da a este aspecto de juego?
—Es lo mismo, en principio la idea que traigo para instaurar en mi equipo, pero si no eres capaz de salir y tienes que jugar en largo, lo harás. No vamos a darnos tiros en los pies. Si las cosas no salen, cambiamos. Nuestra idea es atraer para que tengamos espacios a las espaldas del rival. Como el otro día se vio en varias transiciones y posesiones de balón que llegamos a portería rival. Sí, esa es la idea, pero es muy variable. Es la primera idea claro, pero como todo, si el tipo de futbolista que tenemos no creyéramos que fuesen capaces de salir así, le daremos otra vuelta. No vamos a cerrarnos en eso.
En esa flexibilidad de la idea, vimos en principio que usó línea tres en el fondo. Pero en la rueda de prensa en Mérida dijo que no tenía problema en usar línea de cuatro. ¿En qué contextos le es favorable usar la línea de tres o la línea de cuatro? ¿Qué beneficios entrega cada esquema?
Al final veo muchas acciones en el fútbol venezolano que lo que hacen en la salida de balón es meter un mediocentro en el medio de los dos centrales, así igualan la línea de tres. La línea de tres nos ayuda a atacar, porque tienes los carrileros altos y te ayuda a llegar arriba, aparte de jugar por dentro. Si metes un mediocentro o usas tres centrales, esa salida va a ser la misma, solo que hundes un volante en función a la zona que quieras salir. Al final hay mil vueltas que le puedes dar para jugar línea de a tres o cuatro. Eso lo marcan los jugadores que tienen.
—Vimos a Jesús Cantillo en un escalón más arriba en el partido contra Estudiantes de Mérida. ¿Qué vio en “Chiri” Cantillo para usarlo más adelante? ¿Qué tareas le asignó?
—Veo en él un diamante por pulir. Es un chico que toda la información que le das es recibida. Te llega al área, tiene mucho sacrificio defensivo y se asocia bien. En esa zona donde jugó el partido anterior, ahí roba mucho el balón, tiene presencia y te da control de juego. Aún no se vio lo que tiene que dar Cantillo, pero creo que va a dar mucho y es un venezolano de mucho nivel.
—Conoce bastante a Abdul Awudu. ¿Cuánto ayuda tener un jugador que lo conoce y es un vehículo dentro del campo de su idea?
—Tener aquí a Abdul me ayuda a mí y a él, porque sabe lo que le voy a pedir y a exigir. Al final la idea de juego está siendo en principio la misma que hizo conmigo el año pasado. Disfruta con la exigencia que le propongo, porque es un chico que está por hacerse en muchos niveles del juego. Jugadores de ese perfil, que siempre quieren, que siempre van, que siempre están dispuestos ayudar al compañero. Es un chico que te lleva al área y tiene mucha llegada. Por eso jugaban Cantillo y él, son dos que te proyectan a llegar. Viene con muchas ganas de triunfar y está en buen camino. Se han visto cosas, pero se vienen cosas mejores.
—¿Hay alguna posición que quiera reforzar antes del cierre del mercado?
—Vengo con la disposición de trabajar con los que están aquí. No hemos vistos posibilidades de fichar a otro jugador. La plantilla es amplia y tenemos bastante variabilidad. Todo lo que viniera a ayudar, bienvenido sea. La idea trabajar sobre lo que tenemos.
—El próximo rival es el Deportivo La Guaira que tiene una idea de sostener el balón y acumular muchos pases, incluso con línea de tres. Pinta para ser un lindo partido. ¿Cuáles cree que serán las claves para un buen resultado?
—Los tenemos estudiados como ellos a nosotros. Es un equipo que quiere tener el balón, que también propone y pienso que será un buen partido. Nos toca jugar en casa y en estos momentos nos toca ganar. Tenemos que poner todos los medios para ganar. Si puede ser jugando bien y bonito, mejor. Pero toca, sea por lo civil o lo criminal, ganar. La idea la sostienes con los resultados.




