
Tras una carrera de más de 20 años y llena de goles, el delantero Richard “el Avioncito” Blanco anunció su retiro del fútbol, dejando un legado que será difícil de emular.
Con 207 goles en su historial en la liga venezolana se marcha como el segundo máximo artillero de por vida. Solo superado por el eterno Juan García.
A través de una publicación en sus redes sociales, “el Avioncito” hizo oficial su adiós a las canchas, cuando solo faltan unos días para el inicio de la campaña 2016 de la Liga Futve.
En los últimos años tuvo pasos discretos (en cuanto a goles) en los equipos que militó, pero era todo un mentor para los jóvenes, sobre todo para aquellos con los que compartía posición.
Su carrera estuvo marcada por éxitos que le valieron ir al exterior, como el O’Higgins de Chile, donde también dejó buenos números y grandes recuerdos.
Con Mineros su etapa más fructífera en goles
Durante su carrera militó en diferentes equipos, pero sin duda en Mineros de Guayana dejó huella. Un jugador que caló en el aficionado a punta de goles.
Incluso se sintió muy identificado con la ciudad, lo que lo convirtió en un ídolo para los fanáticos.
Durante su paso con los negriazules anotó 129 de los 207 su carrera.
Con Zamora FC logró un título que se le había hecho esquivo, sobre todo tras su paso por tierras guayanesas, pero al final lo consiguió.
Su carrera la inició con Carabobo, luego con Estrella Roja, siguió en Deportivo Italia, que luego pasó a llamarse Deportivo Petare.
En Mineros tuvo tres etapas que se interrumpieron para ir con los blanquinegros y también Academia Puerto Cabello.
Ya en 2023 vistió los colores de Portuguesa, regresó a Carabobo, Rayo Zuliano y Metropolitanos, club con el que anotó un tanto para llegar a los 207 con los que hoy se despide.
Los inicios de Richard Blanco en el fútbol sala
Blanco inició su carrera en el fútbol sala, como él mismo lo recordó, eso le dio agilidad mental, incluso fue a Italia para luego volver a su país y dedicarse al fútbol campo, en el que logró una carrera estelar.
En su escrito le agradeció a Lino Alonso por llevarlo al balompié, disciplina a la que “llegó tarde”, pero en el que rápidamente comenzó a marcar la diferencia.

“Hoy, a mis 43 años, me despido del fútbol profesional con la tranquilidad de haberlo dado todo. Me voy dejando un legado, no solo de goles, sino de perseverancia. Porque si algo aprendí en este camino es que, si nadie cree en ti, solo tú puedes demostrar lo contrario”, finalizó el de La Guaira en su comunicado.




