
En medio de la alegría de una Copa América histórica, marcada por varias primeras veces: primera remontada, primer triunfo ante México y primera vez que se suman nueve puntos. No deja de sonar “Llorarás” de Oscar de León y “Hola Perdida” de Luck Ra, Maluma, Khe; que acompañan al “Somos Vinotinto” de Gigi Méndez y el ya clásico “Mano, tengo fe” de Xavi Devine con Los Cadillacs. La gente se amontona en las calles para ver a su Vinotinto. El próximo 5 de julio no será diferente. Con el marco de la celebración del Día de la Independencia, la selección nacional se medirá contra Canadá. Un rival que suena lejano, desconocido y da la sensación de accesible, tras evitar a Argentina en cuartos de final.
El combinado de la Hoja de arce no será un trámite. Exigirá bastante a Venezuela. Nombres con Alphonso Davies (Bayern Múnich), Jonathan David (Lille), Tajon Buchanan (Inter de Milán), Ismael Kone (Watford), Stephen Eustáquio (Porto) y Jacob Shaffelburg (Nashville) prometen dar guerra. Su camino a Catar 2022 demostró que han crecido y regresaron al Mundial, luego de no asistir desde 1986. Con apoyo de información The Athletic, entre otros medios, se intentará hacer una radiografía del próximo rival de la Vinotinto.
Tras la cita ecuménica hubo cierta inestabilidad deportiva y económica. Par de empates ante Guadalupe y Guatemala en Copa Oro generaron ruido, toda tras perder ante Estados Unidos en la final de Nations League. Luego volvió a caer ante la selección de las Barras y las Estrellas en cuartos de final de Copa Oro. Esto vapuleó la figura John Herdman, un británico que se ganó el cariño de Canadá como lo ha hecho “Bocha” Batista con la Vinotinto.
Antes el inglés había dirigido la selección femenina de ese país con la que se colgó dos bronces en Juegos Olímpicos (2012 y 2016), aparte de un oro en Juegos Panamericanos. Saltó de la selección que ha llevado gloria a ese suelo como la femenina, que incluso en los JJOO Tokio se baño de oro, a una que solo cuenta con tres equipos en la MLS: Montreal, Vancouver y el Toronto. Aparte su liga se fundó apenas en 2019. El puesto de Herdman fue ocupado por Jesse March, previo interinato de Mauro Biallo.
Aparte de participar en dos Mundiales (1986 y 2022), donde no sumó ni un punto, también tiene en sus vitrinas una Copa Oro en el año 2000, donde venció a Colombia en la final. En el aquel momento con el portero Craig Forrest en rol estelar y con presencia en la Premier League de Inglaterra. Ese crecimiento va vinculado al ser un país receptor de migrantes, con estabilidad económica y que se apoya en el sistema universitario de Estados Unidos, como Buchanan que salió de la Universidad de Siracusa y viene de ganar la Serie A con el Inter.
“Oh, Canadá, nuestro hogar y nuestra tierra natal”
Hay que entender un poco más a Canadá como país futbolero, pero para eso es fundamental repasar los trabajos del periodista Joshua Kloke, redactor del medio The Athletic. Lo primero es entender que era un país con potencial pero había sufrido muchas frustraciones. “En el libro Soccernomics de 2009, los autores Stefan Szymanski y Simon Kuper describen a Canadá como uno de los países con peores resultados en el fútbol, dados los altos índices de participación y la riqueza del país, y el hecho de que su experiencia en la fase final de la Copa del Mundo comienza y termina en México 1986 , donde jugaron perdió los tres partidos del grupo y no logró marcar un gol”, Klokle, en una nota previa a la clasificación a Catar.
En su análisis redactó: “De hecho, en Canadá participan más niños en el fútbol que en cualquier otro deporte de equipo, lo que puede sorprender a personas fuera de América del Norte y también hace que uno se pregunte por qué ha tomado tanto tiempo para que ese nivel de interés en el juego se traduzca en éxito en el nivel senior (al menos en el fútbol masculino: las mujeres de Canadá ganaron el oro en los Juegos Olímpicos del año pasado en Japón)”.
El fútbol, o soccer como le dicen, es popular en Canadá, donde uno se me imagina más la práctica del hockey que de balompié, pero también en un pasado fue muy costosa. “Sí, es un deporte muy popular, pero también muy caro. Jugar al fútbol juvenil en Canadá cuesta mucho dinero. Es un tema candente que nadie quiere abordar (…) En primer lugar, la época invernal nos obliga a estar bajo techo y las instalaciones no están subvencionadas, por lo que se paga una cantidad desorbitada por alquilar un trozo de césped para entrenar, y todos los gastos recaen sobre los padres. Y luego volvemos a los padres que pueden permitírselo. Siempre sentí que esto era un problema. En Finlandia y Noruega, donde las instalaciones interiores están subvencionadas y no cuestan mucho, entonces el coste podría reducirse. Pero aquí no es nuestra realidad”, explicó Stephen Hart, ex seleccionador del elenco rojo.
Daban el ejemplo de que un niño puede gastar cientos de librar para entrenar dos o tres días por semana en una temporada con una escuela o academia en Inglaterra. Sin embargo, en el país de Leonard Cohen y Drake a un chamo le saldría por miles de dólares. Pero esto se corrigió con la llegada de los equipos de MLS. “Creo que estábamos en una situación en la que perdíamos a una cierta parte de nuestro grupo demográfico; simplemente no podían permitirse jugar. Cuando empezaron a surgir las academias, TFC (Toronto), Montreal y Vancouver (los tres clubes de la Major League Soccer de Canadá), y otras academias también, empezaron a (buscar) jugadores. Y luego empezamos a encontrar a Alphonso Davies y Jonathan David”, señaló Hart.
Otro DT canadiense, Nikolas Ledgerwood, también dio su opinión sobre las causas de este crecimiento. “Otra razón por la que Canadá no ha destacado es que, hasta hace cuatro años, no teníamos nuestra propia liga nacional. Así que revisaste tu base o tu club, y tan pronto como llegaste a los 16 años pensabas: ‘¿Dónde está mi camino? No puedo ir a ver un equipo profesional en mi ciudad, ni siquiera sé cómo es. ¿Voy a la universidad y espero obtener una beca? ¿O trato de encontrar un agente o alguien que conozca a alguien en Europa? Creo que muchos niños llegaron a los 15 y 16 años y pensaron: ‘¿Por qué seguir adelante?’”, expuso el exjugador de 1860 Müchen, en Alemania.
Como en Venezuela hasta hace tres décadas se veía de reojo al futbolista profesional, en Canadá pasaba los mismo. Inolvidable la anécdota de Daniel Nikolac para abrir una cuenta de banco. La gente le recriminaba a Ledgerwood en su época de jugador para qué iban a jugar contra Belice o Curazao. Era una utopía volver un Mundial. Para sus clubes o trabajos era como “irse de vacaciones” y no se entendía que era representar a un país.

Eso cambió rápido, porque el equipo ocupó el puesto 122 del mundo en 2014 y de repente floreció. Con estos cambios estructurales y al usar fútbol como una palanca para impulsar el multiculturalismo. Un poco más del 20 por ciento (uno de cada cinco) que viven en Canadá, según un censo de 2016, son inmigrantes. “Nuestra selección nacional tiene el mismo aspecto que nuestro país ahora. Y así debe ser. Debería ser súper diverso”, afirmó en su momento el defensor Richie Laryea. También dejaron la candidez y jugaron partidos clasificatorios en Edmonton con -10ºC para lograr una localía hostil.
En un país donde abundaban los patines de hockey se vive ese cambio cultural de ponerse los tacos. En deportes colectivo exhiben con orgullo el oro conseguido en los JJOO de Vancouver 2010 contra Estados Unidos. Uno de los eventos más vitos en la historia del país. Con aún fresco el logró en la misma disciplina en 2002. En el plano individual tienen figuras como Penny Oleksiak, con siete preseas de oro en JJOO de verano, la tenista Bianca Andreescu o el golfista Mike Weir. Pero en las calles se ven más camisetas de soccer.
La llama que pareció encenderse en 1986 con una mezcla de jugadores veteranos de la NASL (donde jugó Pelé, Cruyff, Beckenbauer, Best, entre otros), antes de su declive como liga, un puñado en Europa y el resto amateurs, no se le dio continuidad. Herdman cambió esa mentalidad perdedora. A figuras como Eustaquio logró convencerlos desde el discurso para unirse a este proyecto. “No les vendo nada. Simplemente les explico muy claramente: ‘De esto es de lo que pueden ser parte: de cambiar su país para siempre'”, explicó a The Athletic como convenció al volante de Porto. Incluso llevó a sus jugadores al vestuario de los Toronto Raptors en el partido previo a ser campeones de la NBA (2019), para sintieran la vibra de ser campeones.
“It’s the economy, stupid”
En época de debates presidenciales en Estados Unidos, aún se recuerda ese “It’s the economy, stupid” de Bill Clinton contra Bush padre. Todo hasta el momento parece una historia muy bonita de un país del G7, que ha integrado migrantes y ha sacado el máximo potencial en el deporte rey. Sin embargo la Canadian Soccer Association (CSA) siempre camina por el filo de un acantilado en lo económico. Cuando clasificaron a México 1986 estuvo a punto de quebrar. La clasificación a Catar se logró con un 4-0 sobre Jamaica en el BMO Fiel. Ese estadio se inauguró en 2007 y hubo una protesta de los aficionados con camisas negras que rezaban la frase: “Sack the CSA”. Aún en 2024 persisten los problemas.
El ojo del huracán está en el acuerdo con la organización Canadian Soccer Business (CSB), que se firmó en 2018 e iba a beneficiar tanto al ramo masculino y femenino. Pero uno de los puntos neurálgicos era su financiación a la Premier League canadiense que nació en 2019. Todo en tasa fija anual de 3-4 millones de dólares. Aparte tiene una opción de extenderse 10 años más por lo que pudiese durar hasta 2037. La clasificación a Catar, el movimiento equal pay en femenino, el oro olímpico en Tokio hicieron que las preguntas llovieran en torno a este vínculo comercial. Incluso con huelgas por parte de las categorías adultas de ambos géneros.

Se esperaba que clasificar al Mundial condujera a mejoras en los siguientes apartados: educación de los entrenadores, programas juveniles y sostener los éxitos deportivos. Sin embargo, el conflicto con CSB ha acaparado toda la atención. Hay problemas de gobernanza en la federación canadiense y una tremenda falta de confianza en su liderazgo. En varios cargos han rodado cabezas: presidente, secretario general, director de marketing y el jefe de comunicaciones. Incluso por un momento llegaron a amagar a declararse en quiebra. Un contrato que prometía estabilidad financiera se ha quedado corto y ha generado meses tensos.
¿Qué hace el CSB? “Es responsable de vender todas las asociaciones corporativas de los equipos nacionales masculino y femenino de Canadá, cada club de la CPL y la competencia nacional de clubes masculinos, el Campeonato Canadiense (…) Independientemente de cuánto paguen los socios a CSB por el derecho a patrocinar a Canada Soccer, incluidas las selecciones nacionales masculina y femenina, CSB pagará la tarifa anual antes mencionada a Canada Soccer”. El conflicto escaló al punto de llegar al Comité Permanente sobre Patrimonio Canadiense de la Cámara de los Comunes del Parlamento para evaluar la gobernanza y transparencia de la organización. El hockey pasó por ahí en 2022.
Mucho se habla de la necesidad de exjugadores en cargos de la Federación. Cuando miran al lado y ven a Estados Unidos con Cindy Parlow Cone como presidenta, un futbolista de selección entre 1996-2004, sienten que ese es el camino. También Adjudican que el histórico acuerdo de igualdad salarial entre masculino y femenino fue posible por ella.
Jesse Marsch buscará darles alas
El estratega que tendrá un duelo táctico con “Bocha” Batista será Jesse Marsch de 50 años. Con experiencia en Champions League con RB Salzburg y Premier League con Leeds United. Un discípulo de la filosofía Red Bull, que tiene como padre a Rafl Rangnick, DT de la revelación de la Euro, Austria. El estadounidense, con pasado en la MLS, llegó al cargo gracias a “importantes contribuciones filantrópicas”, como informó la Federación por parte de: CF Montreal, Toronto FC y Vancouver Whitecaps. Esto debido al déficit operativo de 4 millones del ente rector del balompié canadiense.
Según The Athletic la cantidad total donada a Canada Soccer por los tres clubes de la MLS de Canadá es de aproximadamente $1,5 millones y contribuirá a todo el ecosistema del fútbol canadiense. Al final Marsch le ganó la partida a tipos del patio como Tommy Wheeldon Jr. y Bobby Smyrniotis, como a otro que se sentó en banquillo de Premier League, como Ole Gunnar Solskjær.

¿Cómo fue el proceso de escogencia? “La entrevista formal de Marsch duró más de tres horas y consistió en tres secciones diferentes: componentes tácticos y técnicos, estilos de liderazgo y cultura e identidad, incluidas las trayectorias de los jugadores (…) Que pudiera hablar sobre cómo ayudó a desarrollar posiblemente el mejor delantero del mundo, Erling Haaland , en un sistema que no necesariamente era propicio para el estilo de Haaland, impresionó a Canada Soccer”, escribió Kloke.
El encargado de reemplazar a Bielsa en Leeds y Julian Nagelsmann en Leipzig, tendrá como asistente técnico y analista en jefe a Ewan Sharp, con pasado en el Manchester United con Rafl Rangnick. El interino Biello también lo acompañará en su CT. Bien rodeado para volver a Canadá donde trabajó con Montreal, hace más de una década. En su hoja de viva también figura el rol de analista de TV, viene de hacerlo en la pasada Nations League de Concacaf. Su hogar está en la Toscana con su esposa (se llama Kim y tienen tres hijos) y aparte ha visitado 80 países -una Valentina Quintero. En su llegada pidió amistosos de peso: Países Bajos y Francia. El primero lo goleó 0-4 y con el otro empató 0-0.
Contra Argentina cayó 2-0 en el estreno de la Copa América, con su portero Maxime Crépeau como figura. Dio buenas sensaciones en el primer tiempo. Luego venció 1-0 a Perú con un tanto de Jonathan David, luego de 344 minutos al frente de Canadá llegó un tanto en la era Marsch. No le ganaban a un rival Conmebol desde Colombia en aquella Copa Oro de 2000. Luego el gol se le volvió a extraviar ante Chile, pero le bastó el empate para clasificar, por primera vez, a unos cuartos de final de la competición más añeja entre países. Dato no menor, tanto los incas como los australes terminaron con 10 jugadores.




