
El Deportivo Táchira, dirigido técnicamente por Eduardo Saragó, comienza el torneo Apertura 2024 del balompié nacional, ganando, goleando y gustando en el Templo sagrado del fútbol venezolano, en una edición más del Clásico andino estirando su récord histórico a treinta compromisos invictos.
Al igual que el comienzo del torneo nacional de 2023, al cuadro amarillo y negro le tocaba iniciar su fixture competitivo ante uno de sus rivales más añejos e históricos como lo es Estudiantes de Mérida. Un Estudiantes que arribó a Pueblo Nuevo luego de mostrar cosas interesantes en una pretemporada por lo menos organizada, en comparación del año anterior que llegaba a enfrentar al aurinegro con siquiera una semana de entrenamiento.
Tras el pitazo inicial del árbitro principal José Gregorio Maya, se vio un cuadro aurinegro ambicioso, intenso, ordenado y sobretodo contundente. A los cuatro minutos en su primer remate a la valla defendida por el ex Deportivo Táchira, Beycker Velásquez, ya ganaba uno a cero con un tanto excepcional de Yerson Ronaldo Chacón, que por extrañas razones aun nos preguntamos propios y extraños, por qué no se encuentra con la selección sub 23.

Este fue un tanto tempranero que sin dudas descompuso cualquier planteamiento o idea futbolística inicial concebida por el cuadro merideño en las primeras de cambio, cayendo en la descoordinación y la imprecisión propia de ser el primer partido del torneo y verse abajo en el marcador de manera tan precoz, teniendo al campeón del fútbol nacional en frente. Un panorama que desde los primeros minutos daba la sensación de una tarde futbolística sin mayor complejidad para el conjunto local.
Finalizaba la primera mitad con un partido totalmente liquidado, con tantos por parte del Deportivo Táchira de Yerson Ronaldo Chacón, 4’, Teto Hernández, 17’, Maurice Cova, 24’ y Andrés Ríos, 45+3 quien se estrenaba en la primera jornada con gol. Por su parte, en Estudiantes de Mérida descontó en el marcador Elías Alderete, 23’, quien anotaría el único tanto del conjunto visitante.
Una de las líneas más trastocadas del Deportivo Táchira campeón fue su zaga defensiva tras la salida de elementos determinantes como Jiovany Ramos, Jose Luis Marrufo, Gonzalo Mottes y la ausencia temporal de Carlos “Pipo” Vivas por cumplir compromisos contractuales con la camiseta de la selección nacional en el Pre Olímpico Sub 23.

Hablamos de tres de sus cinco elementos regulares y fundamentales, lo que generaba en esta puesta a punto del calendario competitivo la preocupación y la duda en el entorno mediático, si el técnico Eduardo Saragó seguiría fiel a su esquema de cinco hombres en el fondo que tanto le dio resultado en el Táchira campeón, donde buscaba darle libertad en progresión ofensiva a sus laterales para conseguir una constante superioridad numérica en fase ofensiva y mantener la presión tras perdida en territorio contrario.
Todo esto sostenido por un eje táctico con elementos como el argentino Leandro Fioravanti y Maurice Cova que sigue siendo el director de orquesta del cuadro amarillo y negro y el encargado de dar el primer pase claro desde el fondo.
Más allá de las ausencias ya indicadas, el estratega del actual campeón del balompié nacional, mantuvo su sistema con elementos debutantes en dicha línea como Haibrany Ruiz Díaz quien ejerció de central stopper por derecha y Oliver Benítez siendo stopper por izquierda, realizando un debut más que serio y además, resaltando que tuvieron un rival en frente que los exigía en demasía.

Uno de los nombres más resaltantes de la primera jornada para el Deportivo Táchira fue el debut del volante criollo Carlos Sosa, un fichaje que quizás por no tener pasaporte extranjero o nacionalidad sureña no se le ha dado la importancia y relevancia que amerita.
Es un jugador nacional que desde la primera fecha demuestra no pesarle la camiseta del gigante andino, mostrando una fundamentación exquisita e inteligencia para ocupar los espacios en ambas fases del juego.
Ha sellado su debut sin discusión con uno de los goles más lindos de la primera fecha de la liga Futve. Mucha atención con esa sociedad Yerson Ronaldo Chacón y Carlos Sosa, una dupla que, al entenderse, darán grandes alegrías a la fanaticada del diez veces campeón de Venezuela.
Si bien es cierto que apenas es el primer encuentro del torneo y todo está muy fresco para caer en la irresponsabilidad de sacar claras conclusiones en la primera fecha, no es menos cierto que es un plantel que ilusiona.
Tanto así que rodea en el ambiente del Deportivo Táchira la posibilidad de sumar en sus filas a un central criollo más. Aunque aún no hay nada adelantado más que la solicitud y pedido en su momento del propio estratega aurinegro; lo cierto es que más allá de la goleada de la primera fecha, el director técnico atigrado cerraba la rueda de prensa post partido solicitando paciencia, mostrando claridad y sensatez.




