“Brujo” Martínez como mediocentro: ¿el problema de la Vinotinto?

Uno de los temas más recurrentes en la actualidad de la Vinotinto es su escasa productividad ofensiva, un problema que ha quedado en evidencia tras la reciente doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026, donde solo sumó un punto de seis posibles ante Bolivia y Uruguay (0 goles anotados en ambos partidos y solo uno en los últimos cuatro). Entre las múltiples aristas que explican esta falta de profundidad en el juego, uno de los aspectos más discutidos es cómo el equipo logra (o no) llegar a campo rival y crear oportunidades de peligro. Dentro de este contexto, el rendimiento de José “Brujo” Martínez como mediocentro ha generado diversos análisis, especialmente por el rol clave que ocupa en la estructura de Fernando “Bocha” Batista.
El mediocentro es una pieza fundamental en el esquema de cualquier equipo. Como decía Juanma Lillo: “Dime con qué mediocentro andas y te diré qué equipo eres”. En el caso de la Vinotinto, José “El Brujo” Martínez ha sido el encargado de esa función en los últimos encuentros, y su desempeño en la distribución y control del juego ha sido motivo de debate. Martínez ha mostrado rendimientos dispares, lo que ha levantado interrogantes sobre su influencia positiva en las fases con pelota.

Si observamos sus números, el porcentaje de pases completados por “El Brujo” varía significativamente entre partidos. Contra Uruguay, en un encuentro donde la Vinotinto generó oportunidades (más en cantidad, que en calidad), su efectividad fue del 53% en 90 minutos, uno de sus números más bajos. De manera similar, ante Bolivia, un rival más complicado por el contexto en el que se jugó el partido, su porcentaje fue del 63% en 45 minutos.
Sin embargo, en otros encuentros, Martínez ha logrado mejorar estos números. Por ejemplo, en el partido contra Jamaica en la Copa América, alcanzó un 90% de precisión en los pases (43/48 en 90 minutos), lo que lo sitúa como uno de sus rendimientos más sólidos bajo el mando de Batista. En el choque contra Ecuador en la misma competición, logró un impresionante 95%, aunque este dato debe tomarse con cautela debido a la expulsión de Enner Valencia en el minuto 22, lo que facilitó el dominio del balón para la Vinotinto.
El problema no es solo el “Brujo” Martínez, es un tema estructural
El análisis no puede centrarse únicamente en los números de Martínez, ya que el problema parece más estructural que individual. Uno de los factores que ha afectado su rendimiento es la distancia que existe entre los mediocampistas venezolanos. En el partido contra Jamaica, Telasco Segovia jugó más cerca de Martínez en la segunda mitad, lo que permitió una mayor fluidez en la circulación del balón. Segovia ofreció una opción de pase sencillo y constante, facilitando la progresión del equipo. Este ajuste táctico fue fundamental para que Venezuela pudiera avanzar con más criterio y generar más peligro.
“El profe nos pidió que Yangel (Herrera) se adelantara y que yo me retrasara, para yo buscar darle salida al equipo desde atrás y que Yangel se ubicara detrás de los mediocampistas de Jamaica para encontrarle la espalda a ellos”, Telasco Segovia después del partido contra Jamaica.
¿Por qué no funcionó contra Uruguay?
No obstante, como el reciente ante Uruguay, Telasco Segovia fue utilizado en una posición más adelantada, lo que descompensó el mediocampo y dejó a Martínez aislado, sin suficientes opciones de pase cercanas. Esta falta de cercanía entre los mediocampistas ha sido uno de los principales problemas en la Vinotinto de Batista, ya que dificulta las asociaciones y obliga al equipo a depender excesivamente del juego de espaldas de Salomón Rondón o de las individualidades de Yeferson Soteldo.

El problema, entonces, no recae exclusivamente en las capacidades del futbolista del Corinthians como mediocentro, sino en cómo está estructurado el equipo para aprovechar su potencial. La Vinotinto no cuenta con las variantes necesarias para progresar de manera efectiva, y esto se refleja en los bajos números de efectividad de pases y las pocas opciones de asociación que tiene “El Brujo”. Los mediocampistas venezolanos juegan muy separados, lo que genera grandes espacios que dificultan la circulación rápida del balón y, en consecuencia, la creación de jugadas ofensivas o mejor posicionamiento en campo rival.
Batista tiene la tarea de encontrar una solución a este problema, especialmente considerando que los próximos compromisos en las Eliminatorias están a la vuelta de la esquina. La Vinotinto necesita que sus mediocampistas se conecten mejor en el terreno de juego, y para ello es esencial que se reduzcan las distancias entre ellos. Jugadores como Telasco Segovia, cuando están bien posicionados y con un rol más coherente a lo que puede aportar, pueden ser la clave para facilitar las transiciones y dar mayor claridad al equipo.




