
Hay una película que cada vez que la veo me deja la sensación de que pudo ser mucho más y quedó en deuda. Se llama “El precio del mañana”, en inglés el título es “In Time”, que es de 2011. Su director es Andrew Niccol y cuenta con un reparto prometedor: Cillian Murphy, Amanda Seyfried, Justin Timberlake, Olivia Wilde, Matt Bomer, entre otros. ¿La premisa? Estamos en 2161 y no hay envejecimiento. Todos nos quedamos con 25 años. Suena bien, juventud divino tesoro. Pero si no tienes “tiempo” que es el dinero de la época, falleces. Luego sigue una lucha contra el sistema opresor que hace que los ricos sean prácticamente inmortales y los pobres luchen cada minuto. La premisa es SENSACIONAL, pero la ejecución no. Por eso capaz, estimado lector, nunca ha escuchado de esta película como un clásico o de culto.
Por eso cuando la pasaban en televisión, antes de la TV on demand y de los streaming, quedaba esa desazón. Algo similar sucedió cuando se filtró en redes sociales, mediante el comunicador Mario Sánchez la no continuidad de Noel Sanvicente en Puerto Cabello. Era el fin de un ciclo que comenzaba con la promesa de ser un equipo de culto o un clásico de la Liga FUTVE. Pero da la sensación de que pasarán los años y este periodo de “Chita” en Puerto Cabello se diluirá en las cavilaciones de la memoria con el transcurrir de los años.
En total dirigió 64 partidos y dejó las siguientes cifras: 27 victorias, 14 empates y 23 derrotas; una efectividad de 49,47 por ciento. En el plano doméstico fueron 42 juegos: 24 triunfos, ocho empates y 10 caídas, un rendimiento de 63, 49 por ciento. No son malos números. Pero Noel Sanvicente tiene que convivir con el peso de ser Noel Sanvicente. Más allá de su paso fallido al frente de la Vinotinto tiene ocho estrellas, seis con Caracas y dos con Zamora. El más ganador del patio y por mucho.
Tolisano: “En Deportivo La Guaira tengo la posibilidad de tener una plasticidad táctica”
Luego del triunfo con Caracas en 2019, cuando se consagró campeón del Clausura en Pueblo Nuevo y de la estrella en el Olímpico frente a Estudiantes de Mérida, llegó la pandemia. En 2020 no se clasificó a la final en el grupo de Barinas, al quedar detrás de Táchira (31 puntos) por solo una unidad (30 puntos), tras 14 jornadas. El encuentro por fase previa de Libertadores, ver quien iba a Fase 1 o 2, lo pierde ante Lara en el agregado con un gol de Jesús Bueno. El siguiente año sí llegó a la final como favorito y Samson Akinyoola en estado de gracia. Pero en los penales perdió la posibilidad de sumar su novena estrella, cifra que sí logro el cuadro aurinegro.
En un Caracas que no es ni la sombra de los planteles de 2007 y 2009 que competía seriamente por la Libertadores, con apuesta a los jóvenes, logró competir. Repotenció las categorías menores de la mano de Jorge López. En ese 2019 ganaron el torneo de Reserva. Cuando parecía todo encaminado para que por fin se diera el ciclo Martín Carrillo en Zamora, los blanquinegros se movieron rápido y trajeron al entrenador que cambió su historia. La “Furia Llanera” dominó la fase regular con 55 puntos. Pero en el G4 se cayó y quedó último, luego de que en la jornada final cayera 1-4 ante Carabobo. Un empate le bastaba para jugar por la estrella contra Metropolitanos en La Carolina. Nació la matriz de opinión que los equipos iniciaban bien, pero se quedaban sin gasolina al final.
Noel Sanvicente y el factor Puerto Cabello
¿Para qué todo este recuento? En Puerto Cabello no solo iba encontrar una buena cantera, sino las mejores instalaciones del país. Solvencia administrativa y músculo económico para fichar por encima del promedio del país. Fue presentado en el Fortín Solano, a finales de 2022. Era un viejo anhelo de la directiva, que decidió no continuar con Juan Domingo Tolisano, que había clasificado a Sudamericana con equipo que por momentos estuvo colista, y apostar por “Chita”. Parecía un matrimonio que podía recordar al Caracas de la primera década del siglo XXI o, por lo menos, al UAM. En un elenco donde había mucha inestabilidad en los banquillos y el único que había logrado sostenerse un tiempo razonable, desde que juegan primera división (2018), había sido Carlos Maldonado.
En las transmisiones televisivas y en general se hablaba de un equipazo, “Chita” rehuía de esa definición. Y se acuño la frase: “Un equipo de Sanvicente es candidato al título hasta que se demuestre lo contrario”. El inicio fue tremendo con récord de ocho victorias consecutivas, para superar lo hecho por Walter Cata Roque en Portuguesa de 1973. Cabía la premisa: “Hay que preguntarle al ChatGPT cómo vencer a este Puerto Cabello”. Un elenco muy contundente, que cuando peor parecía que lo pasaba en los partidos marcaba. Su punto más alto fue Kendrys Silva sano y en un nivel de selección nacional. Incluso a nivel internacional eliminó a Caracas en Fase 1 de Sudamericana y en zona mixta declaró: “Ya estamos facturando”. En unos meses donde la frase facturar estaba de moda con la canción de Shakira y Bizarrap.
La fase regular fue impecable. Líder desde la jornada 1 hasta la 25, luego lo superó Deportivo Táchira. En el G4 tampoco pudo retomar el vuelo y quedó colista del cuadrangular. En 2024 sacó la cara por el país al eliminar a Defensor Sporting, que venció en el partido de ida en el Misael Delgado. Peor el torneo local se le complicó. Clasificó en la última jornada, como séptimo con 20 puntos. En total marcó 15 goles pero su xG indicaban que debió anotar 19,8. Ese extravío de la contundencia ha sido uno de sus hándicaps. Aunque en defensa debió recibir 15,2, pero solo encajó 11 dianas. Sus puntos esperados fueron 19,2 de 20. Si uno se guiara por la tabla de puntos esperados hubiese quedado así: primero UCV con 21,8; segundo Táchira 20,5; tercero Caracas con 21,3; cuatro Metropolitanos con 19,9 y quinto Puerto. Ni aurinegros ni rojos clasificaron a los cuadrangulares.

En el cuadrangular “B” estas cifras se agravaron. Solo infló las redes en cinco ocasiones cuando sus xG fueron de 8,2; el problema es que la defensa no respondió igual al encajar siete goles cuando el big data indica que debieron ser 5,3. ¿Los puntos esperados? Puerto debió hacer 9,9 y hubiese líder, incluso por encima de Carabobo que hizo un 9,1. Los granates fueron campeones del Apertura. Los números ratificaron una sensación que se veía en el juego. En 2023 se vio un elenco muy intenso que triplicaba marcas, pero que al final perdió pegada. Lo sencillo es hablar de lo físico, pero creo que puede ser más multifactorial que el burdo “se fundieron”.
La pregunta general en las ruedas de prensa a finales de 2023 era: “¿Qué pasa?”, pero no había una respuesta clara. En este 2024 se armó una plantilla más de posesión y sostenimiento, cuando el ADN Sanvicente siempre ha sido más de vértigo, con enganches, pero más de juego directo, que de acumular pases. Fichajes como los de Carlos Cermeño o Nicolás Fedor no parecían petición del técnico. Las piezas no encajaron. Luego de la jornada 1, tras caer en el derbi versus Carabobo, se bajó el telón de esta obra. “Chita” normalmente terminaba sus torneos. Hay que remontarse a finales de 2011 con Real Esppor, que Charles López tomó su testigo para finalizar el Apertura. O en 2010 que sale en el Clausura y toma Ceferino Bencomo, a la postre campeón de la estrella con el recordado 1-4 en Pueblo Nuevo.
Las categorías menores dieron un paso hacia adelante. La sub-20 quedó campeona y otras tres fueron finalistas (sub-16, sub-18 y sub-19). Un club fundado en 2014, jugó sus primeros partidos en Libertadores. Se potenció a Luifer Hernández como goleador y se vendió a Europa. Como legado que Jesús Cantillo. “Chiri” es un proyecto de Yangel Herrera. Son cosas positivas, pero la desazón es porque se esperaba mucho más en resultados y en juego. Un equipo que cuenta con director deportivo, Víctor García, y un presidente, Daniel Bonetti, muy presentes. Estadio propio como la Bombonerita y una joya como Ciudad Academia.
No hay paciencia en la Academia
Justo en ese predio reza la siguiente frase: “En cada rincón de Ciudad Academia, subyace una raza. Es la raza de los campeones”. La cita es de Rafael Lacava, gobernador del estado Carabobo, y uno de los grandes promotores del cuadro azul y naranja. El club tiene todo para sostenerse en el tiempo. Incluso ha crecido una hinchada como la de “Guerreros del Fortín”. Sin embargo, deben tener más paciencia ante su obsesión por levantar una copa. Los entrenadores con más tiempo en el banquillo según Transfermarkt: Maldonado (751 días), Sanvicente (570 días), Pedro de Pablos (280 días), Juan Domingo Tolisano (174 días), José Basualdo (135 días), Fran Perlo (100 días), Martín Carrillo (68 días), entre otros.
Ante Portuguesa y con Bladimir “Pomponio” Morales como interino se repitió el patrón de llegar y no concretar. Ahora el cargo lo asumirá Iván Fernández Álvarez, entrenador español con pasado en la cantera de Celta de Vigo y con el sub-23 de Vizela (Portugal), último club de Matías Lacava. Lo ideal sería que Álvarez pueda tener un proceso que se acerque a los 700 o 500 días de Sanvicente y no uno que no supere un año. Es el siguiente paso de un equipo que lo tiene todo menos títulos.

En el caso de Sanvicente, ya rodará otra historia. Capaz en un futuro se reencuentre en viajas casas como Caracas o Zamora. Es válido que pruebe proyectos emergentes como fueron Real Esppor o recientemente Academia Puerto Cabello. Pero la pregunta que se hizo omnipresente desde finales de 2023, el famoso: ¿Qué pasó? En Zamora se podía hablar de no reforzarse y de no tener condiciones. En Caracas de las plantillas con muchos juveniles. Pero en el litoral de Carabobo, insistimos: ¿Qué pasó, o mejor dicho, qué cosas pasaron para no triunfar? Quizás algún día lo diga en una entrevista o lo guarde la respuesta para sus círculos más íntimos para códigos del fútbol.
Lo cierto es que, para exorcizar esos fantasmas, en su próximo destino tendrá que despejar esa X, si quiere cumplir con las expectativas que arrastra el nombre Noel Sanvicente en la Liga FUTVE, que no se traducen en otra cosa más que luchar por su novena estrella. Por los momentos, cada vez que recuerde su ciclo, pensaré en el “Precio del Mañana”. Lo memorable que pudo ser y en el olvido que será.




