Hablar con el marcador ya conocido es ir en ventaja, pero pedir el regreso de la regla juvenil no lo es. Más aún después de la temprana eliminación de Venezuela en el Sudamericano sub 20, en el que lo tenían todo a favor.
Los jóvenes necesitan jugar, de eso no hay duda, es la única manera de mejorar y saber competir, siendo esto último más que necesario para el desarrollo de los futbolistas.
Es cierto que se crearon varias categorías en la eterna Liga Futve Junior, pero no es suficiente. Cuando se va al torneo continental la competencia es mayor y no se puede comparar con el de un torneo de juveniles.
El nivel del fútbol venezolano no es bueno y no es un secreto para nadie, imaginen en categorías menores, que les toca jugar hasta en canchas que no están en las mejores condiciones.
Por ello, que puedan foguearse en la primera división les permitirá tener un ritmo diferente y tener hasta más “vitrina” para ir a otros destinos.
Con la llegada de José Néstor Pékerman se eliminó la regla y cuatro años después están las consecuencias. Es necesario que los clubes y desde la Liga Futve se analice el regreso del juvenil.
Tiene la Federación Venezolana de Fútbol que buscar afuera (producto de la migración) los jugadores que no hay en el torneo local, cuando con solo poner la regla juvenil te permite aumentar el universo de jugadores.
Eso no quiere decir que no se haga un scouteo de los que están afuera, pero sólo deben estar aquellos que estén por encima de los locales.
Lo dijo el propio Richard Páez en su cuenta de X “la Vinotinto Sub20 en la actualidad tiene talento, pero le falta roce profesional, que antes con la Regla del Juvenil, se garantizaba con su presencia obligada en los partidos de esa categoría en edad de formación. Ojalá se vuelva a reactivar”.
Luego reflexionó “la regla del juvenil garantiza experiencia profesional en jugadores Sub20 y les da confianza para enfrentar a rivales suramericanos”.
El juvenil funcionó y hay ejemplos
La regla juvenil demostró que funcionó, más allá de las críticas iniciales, pero al final muchos de esos jugadores terminaron siendo titulares más por sus capacidades que por ser la “norma”.
De allí salió Salomón Rondón con un gran campaña en Aragua: solo le bastó una temporada para ir España.
Rafael Romo también es “hijo” de la norma del juvenil obligatorio. Así como Darwin Machís, que despuntó con Mineros y Yeferson Soteldo en Zamora.
Luego de anularse la Norma del Juvenil, aplicada desde 2007 hasta 2021, armamos un once con algunos de los que han llegado más lejos. ¿A quién más recuerdas? 🤔 pic.twitter.com/OYPJ0lg5DE
— Idioma Futve (@idiomafutve) January 18, 2022
Comenzaron porque era la regla, pero se ganaron su puesto y terminaron jugando los 90 o por lo menos la mayoría de los minutos.
Incluso en Copa Venezuela debía estar un sub 17, ahora que el Mundial de esa categoría será anual se hace más que necesario que tengan un mayor rodaje.
Es perentorio darles una competencia más exigente a los juveniles que la Liga Futve Junior, deben entrenar y competir con los “grandes” así tendrán una mejor idea del contexto que tendrán cuando vayan a la selección y más aún en una competencia internacional.

