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Vibras de Argentina 2011

La Vinotinto en la Copa América 2024. Foto: FVF.

La Vinotinto en la Copa América 2024. Foto: FVF.

La mejor actuación de la selección de Venezuela en una Copa América fue la edición de Argentina 2011. Llegó a semifinales y jugó los seis partidos, la cifra de encuentros de la que se hablan los jugadores en la actualidad. De aquel torneo repiten solo: Alexander González, Tomás Rincón y Salomón Rondón.

En una anterior entrega se pidió mesura (Con la fe alterada, pero el norte claro), pero ha habido un toque de fortuna con fortaleza mental, que ha exponenciado la fe. Penales a favor, penales detenidos, cartulinas rojas, contundencia en área rival, Rafael Romo imperial, lectura magistral de partidos de Fernando Batista y la erradicación de la “Venezolanada”. Como le escuché Pablo García Escorihuela en Conexión Goleadora, hay remembranzas de aquel torneo en suelo argentino.

Fernando “Bocha” Batista, seleccionador de Venezuela. Foto: FVF.

Pero la realidad es distinta. En aquel momento había opiniones divididas sobre la figura de César Farías, que su carácter siempre ha generado polarización. “Bocha” Batista parece moneda de oro, no hay una sola persona adversa al DT, por más que los planteamientos iniciales han dejado dudas. Aunque había Cadivi, no hubo tantos hinchas de la Vinotinto en los estadios argentinos y las expectativas eran bajas, más de uno (periodista o aficionado) se planificó para regresar luego del partido contra Paraguay, en fase de grupos.

La preparación fue otra. Una oleada de amistosos previo al torneo y que Farías aprovechó el año de Mundial. Entre 2010 hasta junio de 2011 se enfrentó contra: Japón, Panamá (x2), Corea del Norte (x2), Chile, Honduras, Canadá, Colombia, Ecuador (x2),Boliva, México, Costa Rica, Jamaica, Guatemala y España. Diríamos coloquialmente, una parranda de juegos.

En aquel momento también se destacó la preparación en el Athletes Performance Fieldhouse de Dallas, luego una breve parada en el CNAR de Margarita. En esta oportunidad no se concretaron amistosos que satisfacieran al CT de la Vinotinto. Incluso se tuvieron que mover de IMG Academy, por un tema en la cancha como reportó Ruta Vinotinto, a las instalaciones del Tampa Bay Rowdies. Sin tanta preparación ni prolijidad, pero cuartos en la eliminatorias y con mucha unidad.

El tiempo dirá si el rival en cuartos es Argentina como fue en 2016 y 2019. Si vuelve a ser Chile como 2011 o será Canadá. Lo cierto es que el país cambió mucho. De vivir los últimos coletazos de una bonanza petrolera que nos hizo surfear con comodidad la crisis financiera de 2008 a quitarnos el polvo tras ser revolcados por una hiperinflación. Capaz lo único que se mantiene de 2011 es el poder unificador de la Vinotinto y los llenazos en la Plaza Alfredo Sadel, pero con sangre nueva, porque muchos de los que iban hacer 13 años hoy están en Quito, Bogotá, Lima o Santiago de Chile, sin que estuviera en los planes de su vida por aquellos días.

La Vinotinto derrotó a Chile 2-1 en cuartos de final de la Copa América 2011.

Como dijo Anthony Abellas en Día de Juego, estamos viviendo la construcción de nuestra cultura futbolística, a casi dos décadas de su popularización con el Boom Vinotinto. El poeta Thomas Stearns Eliot, oriundo de la sede de esta Copa América 2024, dijo que “la cultura puede ser descrita simplemente como aquello que hace que la vida merezca la pena ser vivida”. En plena metamorfosis forzada de pasar de ser un país rentista a uno productor. De un receptor de emigrantes a uno receptor. Se va consolidando esta identidad Vinotinto. Una de sus columnas fue ese 2011, ahora puede ser el esqueleto de la estructura que termine de tomar forma si se clasifica al Mundial de 2026.

Lo cierto es que los futboleros vivimos un mes muy bonito hace 13 años, sin esperarlo. Ahora se está viviendo, pero esta vez sí se esperaba.

Te invitamos a leer a Luis Vílchez en su blog 

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