El rendimiento de la Vinotinto, bajo el mando del “Bocha” Batista, ha dejado muchas interrogantes, especialmente en los primeros tiempos. A pesar de algunas actuaciones destacadas en la segunda mitad de los encuentros, donde se han logrado sacar la mayoría de los encuentros, los datos revelan una tendencia preocupante que podría comprometer los próximos partidos de Eliminatorias.
En los últimos 11 partidos oficiales, los resultados de Venezuela en los primeros tiempos pintan un panorama desalentador: una sola victoria, seis empates y cuatro derrotas. Este balance no solo refleja la incapacidad del equipo para imponerse en los primeros 45 minutos, sino que también subraya una preocupante falta de eficacia en el ataque.
Con apenas un gol a favor, obra de Yeferson Soteldo contra Chile en Maturín (después de un error en salida de la Roja en los últimos minutos), y cinco en contra, la selección ha demostrado una clara incapacidad para generar peligro en los momentos iniciales de los encuentros, especialmente como visitante, donde no ha logrado anotar un solo gol en los primeros tiempos.
Resultados de la Vinotinto en los primeros tiempos en partidos oficiales
- Colombia 0-0 Venezuela
- Venezuela 0-0 Paraguay
- Brasil 0-0 Venezuela
- Venezuela 1-0 Chile
- Venezuela 0-0 Ecuador
- Perú 1-0 Venezuela
- Venezuela 0-1 Ecuador
- Venezuela 0-0 México
- Venezuela 0-0 Jamaica
- Venezuela 0-1 Canadá
- Bolivia 2-0 Venezuela
Planteamientos iniciales de Bocha Batista
Si bien los números pueden parecer fríos, ofrecen una visión clara de las dificultades del equipo. La Vinotinto ha disparado en 70 ocasiones durante los primeros tiempos, una cifra que, aunque no es baja, palidece frente a los 81 disparos de sus rivales. Esto sugiere que, aunque el equipo consigue generar ocasiones, estas no son lo suficientemente claras o contundentes como para traducirse en goles. Y se refleja en las grandes oportunidades creadas, donde la selección nacional solo ha logrado generar 6 ante 13 de sus rivales.
Este patrón, donde el equipo parece despertar solo después del descanso (menos contra Colombia y Bolivia como visitantes, donde sufrieron goles en las primeras acciones), es insostenible, especialmente con los próximos partidos de Eliminatorias Sudamericanas en el horizonte. Venezuela enfrentará a Uruguay, Argentina, Chile, Brasil y Paraguay, rivales de gran calibre, y contrincantes directos en la pelea por la clasificación, que no perdonarán la falta de contundencia en los primeros tiempos.
El problema que enfrenta la Vinotinto en los primeros tiempos es tanto táctico, debido a fallos en los planteamientos de Bocha Batista (sistema, elección de perfiles, posicionamiento defensivo y ofensivo), como mental, ya que los jugadores cometen errores en los primeros compases. Un ejemplo claro fue el partido ante Canadá, donde se terminó entrenado en la dinámica propuesta por el equipo de Jesse Marsch. O contra Perú en Lima, donde lo único positivo fue que solo terminamos perdiendo en el primer tiempo por la mínima diferencia ante un rival en un momento complicado. Sin olvidarnos del partido contra Ecuador por la Copa América, donde se jugó peor que un contrincante con un jugador menos.
Margen para mejorar pensando en el futuro
Sin embargo, no todo es negativo. La capacidad de la Vinotinto para mejorar en los segundos tiempos demuestra que el equipo tiene el potencial y la calidad necesaria para competir en los escenarios más importantes, sin olvidarnos de la gran dirección de campo del seleccionador nacional, como por ejemplo ante México en la Copa América. La clave estará en trasladar esa intensidad y determinación de la segunda mitad al inicio del partido. Para ello, el cuerpo técnico deberá realizar ajustes, no solo en la alineación y el esquema táctico, sino también en la preparación mental de los jugadores.
Los próximos partidos ofrecerán una prueba crucial para Batista y el equipo. Un mal desempeño en los primeros tiempos podría costarles caro en un escenario tan competitivo como las Eliminatorias Sudamericanas. La Vinotinto tiene el talento para romper con esta tendencia negativa, pero necesita hacerlo pronto si quiere mantener viva la esperanza de clasificar a su primer Mundial. Es un desafío que no puede seguir ignorando si pretende dar el golpe sobre la mesa en los siguientes encuentros.

